S.O.S… me cuesta separarme de mi bebé!!!

Martín Jarrie

Me pregunto si hago bien en no querer separarme de mi bebé. Es lógico que Muriel quiera estar siempre conmigo, soy su mamá. Pero a veces siento que soy yo la que necesita tenerla cerca en todo momento.

Ojo, que no se malinterprete, me encanta que sea independiente, libre y que comparta tiempo con sus abuelas y abuelos, con sus tías y tíos, con sus primas y primos. No obstante, siento que la necesito como el aire para respirar y es muy loco, porque nunca me había sentido así, salvo cuando era niña y necesitaba a mi mamá.
Digo, hasta que no fui madre no tuve este sentimiento y creo que es un idea y vuelta. Es una especie de simbiosis y sincronización. Ambas nos necesitamos mutuamente, aunque por momentos podamos hacer nuestras actividades independientes. En mi caso, escribir, leer, cocinar, limpiar, estudiar. En el de Muri, jugar, cantar, dormir, andar de aquí para allá. Pero hay un momento en que todo lo hacemos juntas, yo escribo el blog con ella sentada en upa y ella comparte juegos conmigo.
A la hora de dormir, Muriel duerme parte de la noche en su cuna y yo la paso a la cama a la madrugada. A veces porque llora dormida y a veces porque la extraño. Sé que dormimos incómodas porque está más grande y la cama es de 2 plazas. No sólo nos patea, gira en todas las direcciones posibles, le roba la almohada a su papá y hasta nos empuja de la cama. Es gracioso. Muchas veces me despierto en el borde de la cama a punto de caerme. Pero me gusta tenerla cerca, abrazarla, besarla, olerla, mimarla.
La otra noche me sentí mala madre. Había estado descompuesta dos días seguidos con gastritis y el dolor de estómago no me dejaba dormir. Como no tenía ni fuerzas no la pasaba a su cuna. Pero esa noche sí. Se durmió cerca de las 23.30 hs y a la 1 de la mañana empezó a llorar. Me acerqué a la cuna y le puse el chupete (se le había caído!). Parecía dormida, entonces volví a la cama. Otra vez empezó a llorar, yo no daba más del cansancio. Se levantó Demián. Para qué? Cuando lo vio a él rompió en llanto desconsolado gritando “mamá, mamá”. Sentí que el corazón se me estrujaba. Salí corriendo a la habitación de Muriel. Demián la tenía en upa y cuando ella me vio me tiró los brazos acongojada. Traté de calmarla con besos y susurros pero seguía llorando (estaba enojada conmigo porque no corrí primero) hasta que en un momento se tranquilizó. Me senté con ella en la mecedora y la arrullé hasta que se durmió. La acosté en su cuna y antes de que empezara a llorar me saqué la remera y se la puse a su lado, se abrazó a ésta. Así durmió hasta casi las 7 am, hora de la mamadera, cuando la pasé de nuevo a la cama. Ella durmió, pero yo me levanté cada hora a ver si estaba bien. La había pasado a su cuna porque me sentía muy mal y necesitaba descansar un poco. Muriel nunca tuvo problema de dormir en su cuna. Era más un problema mío. Me daba no sé qué que durmiera solita. Si bien de bebita no se dormía si no la acostaba en su catrecito, pero ahí la ténía al lado mío.
En fín, a veces creo que soy yo. Cuando volví a la Universidad, ella tenía 5 meses y el primer día que la dejé (eran sólo 3 horas) me fui llorando y eso que la dejaba en buenas manos, con su abuela materna. Ella ni se enteró o al menos no se molestó con mi ausencia, pero yo salí volando culposa de la facu ni bien terminó la clase. Llegué a casa y ahí estaba ella, chocha en brazos de la abuela. Habían sido mis miedos!!!
Y así, puedo dar muchos ejemplos. Es algo que nos pasa a las mamás, tengan 1 día, 1 mes, 1 año o 30! Siempre vamos a preocuparnos y ocuparnos de nuestr@s “bebés”. Ahora entiendo a mi mamá cuando no dormía de noche hasta que volvíamos de bailar. O cuando viajaba sola en micro hasta Capilla del Monte y ella me llamaba para saber si había llegado bien. O cuando estuve con resposo absoluto el último mes de embarazo y ella venía a cuidarnos. O cuando me interné para parir a Muriel y terminó siendo cesárea, ella estuvo ahí apretando fuerte mi mano mientras las contracciones continuas no me daban respiro.
Entonces me vuelvo a preguntar si hago bien en no querer separarme de mi bebé. Lo pienso un momento y tal vez encuentro la respuesta. Creo que la separación es dolorosa desde el momento en que cortan el cordón umbilical y dejamos de ser un@ para ser dos: mamá y bebé. Es lógico que nos cueste cuando son bebés, pero a la vez siento que siempre nos va a costar la separación, lo importante (aunque a veces parezca difícil) es no perder de vista su propia individualidad ni tampoco la nuestra. Desear y apoyar su independencia y crecimiento, acompañando desde nuestro humilde lugar: el de mamás.


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4 thoughts on “S.O.S… me cuesta separarme de mi bebé!!!

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