La mujer rota*

Ilustración de Lola Roig



Ella se aleja.
Dice que la desespera
la espera eterna.
Por momentos duda,
pero sabe que ésta no es su vida!
No la que quiere, no la que desea.
Quiere volar como las mariposas
pero sólo puede aferrarse al suelo.
De nada sirve si no hace el intento.
No cree que exista luz,
también en ella.
Y se conforma con pretenderse
incapaz de crecer y pasar de grado!
Ya no es una niña,
ahora es una mujer.
Una mujer
que toma decisiones.


Ella lo miraba con devoción,
Escuchaba sus palabras,
sus idealistas ideas ideales
admiraba la tenacidad que lo definía
quería una vida con él,
no existía nadie más,
no hacía falta nada más,
que el amor que sentía por él
y que le llenaba el alma
cada día y cada noche
de su vida.


Él no la veía, o al menos
demostraba no hacerlo,
se empeñaba en acompañarla
a su manera, tan árida
como la sequía por falta de lluvia.
Pero el amor no es un cactus
y como al resto de las plantas
hay que cuidarlo, acariciarlo,
“todos los días un poco”
-dice León.

Él no lo sabía, ella tampoco;
y los dos tiraron de la piola,
que día a día se afinaba un poco más,
y que una noche de verano se rompió.

En ese momento comprendieron
que no basta sólo con amarse!


* a mi admirada Simone de Beauvoir

Garabatos desesperados I (café literario 2.0)




PEQUEÑA MUERTE
Te (a)guardaba
Despierta, sedienta
Dormida, ilusionada
Parada, sentada
Acostada, arrodillada
Viva, muerta.
Te (a)guardaba y revivía
Creía que vivía
Moría sin darme cuenta
Sentía que ya no sentía
Vomitaba mi alma
Quedaba
VACÍA.




SOLA
A Alejandra Pizarnik
sola con mi alma,
mi calma, mi rabia,
mi risa (son)risa,
mi llanto (des)panto
sola a (con)ciencia,
(in)conciencia, inocencia,
apariencia, demencia,
clemencia, decencia
dolencia de una noche en ruinas
sola a pesar de mí,
a pesar de vos,
a pesar de ellos.
sola (na)siendo, pariendo,
creciendo, sufriendo,
muriendo a cuenta gotas.



NO QUIERO
No lo conozco y no quiero hacerlo.
No quiero enterarme.
No quiero saberlo.
No quiero verlo.
No quiero aceptarlo.
No, no y no!
No quiero buscarlo, necesitarlo, extrañarlo.
No quiero amarlo, no quiero desearlo,
No quiero sufrirlo, no quiero sentirlo.
No quiero su lástima, no lo quiero a medias.
No lo quiero!




CONDENA
Azul penetrante el cielo inhóspito de una noche cruda.
Camino sin dirección, atención, opción hacia la nada.
¿Alguien me espera? ¿Cómo podría?
Nadie! No soy nadie. No existe nadie. No existo para nadie.
Negro el infinito camino expectante. Ya no me quedan fichas.




ANSIEDAD
Como un puñal (en)el filo de la noche
Desmiento mis miedos solita(río), lloro rozo la lo(cura)
Espero(te) espero despierta, des(trozo) mis sueños
No sé-los (me) atraviesan
Quiero escapar(me) ro(dando) mis palabras y me hundo en un abismo infinito
Toco el fondo del vaso frío, eterno, letal, impávido, feroz.
Toca(mi)rame, ama(me). soy yo. me ves? qué ves? estás? estoy? Ya no soy.





VACILACIÓN
Te seduzco, me seduces, te deseo, me deseas, me armas, me desarmas.
Dudo, vacilo, oscilo, flaqueo, titubeo, retrocedo, fluctúo, no me decido.
Temo, tiemblo, tirito, palpito, me estremezco, me espanto, me aterro, me (des)engaño
Lloro, sollozo, suspiro, lamento, me aflijo, me (des)hago en pedazos.
Siento, (a)siento, (con)siento, (di)siento, me siento, no siento, no me entero.
Me tomás, me tocás, me rozás, me manoseás, me usás, me dejás SOLA… me rindo.
Te quise, me quise, te quiero, me quiero? qué quiero?

Lluvia (poesía)



Afuera llueve. Garúa finitormenta!

Afuera llueve y el olor a tierra mojada
Penetra mi obstinado olfatormenta!
Afuera llueve. Caen gotas a granitormenta!

Afuera llueve, llueve y llueve.
Pasan los minutos y llueve,
Pasan las horas y llueve,
Pasan los días y llueve,
Los meses, los años y sigue lloviendo!

Afuera llueve y mi ánimo llora como un niño,
se (des)hace como cubo de hielitormenta!

Eso es lo malo de haber nacido un día de lluvia.







******

El grito (poesía)

Un grito!
Un grito desde

 

Un grito desde las entrañas.
 
Llora mi cuerpo, endeble
por el ruin paso del tiempo
que se cobra cada segundo.
 
Expresar con palabras
que no soy más que un pedazo
de carne que encierra
un alma aprisionada…
 
 
Un grito!
Un grito desde
Un grito desde las entrañas.
 
Tiembla mi cuerpo, envase
perecedero de mis pasiones,
que no sabe no cautivar
 
Garabatos desesperados
el lenguaje, el miedo y el deseo
se funden en mi cabeza,
bomba de tiempo…
tic tac tic tac tic tac
 

La pequeña de la hamaca azul

“La vida juega en la plaza
con el ser que nunca fui.” (Alejandra Pizarnik)




A Paula y a todas aquellas pequeñas que llevamos dentro

ella se columpia lentamente,
sin apuro,
mientras se sueña
tocando el cielo con las manos,
manos de “pianista”-
muchos dicen-
por lo lungas.

en su hamaca azul el mundo se detiene
allí,
a sus pies de niña gigante.
un mundo que ve
con sus ojos grandes y azules
como el agua del pacífico,
un mundo que,
con sus miserias y secretos,
a la vez la abruma y deslumbra.

ella se columpia despacito,
sin apuro,
mientras imagina
como será su propia vida
poniéndole el cuerpo
tan lungo como
sus manos de pianista.

en su hamaca azul el viento despeina
su melena de oro,
pero ella sonríe
porque sabe que la brisa
del atardecer de septiembre
la acaricia como si fuera una niña,
una niña pequeña a punto de cambiar
el curso de su propia historia.

ella se columpia alegre
mientras ignora torpemente
que es portadora
de una luz que la define
y que su mirada atesora celosa,
una luz que la embellece entera,
de pies a cabeza.

allí,
en su hamaca azul, fantasea
con un mundo de abrazos y visitas
de luna llena en su ventana.
un mundo sin temores,
sin esa tristeza que muchas noches
la oprime con recuerdos ingratos.

ella se columpia tímidamente
y no sabe que su mundo
comenzó a cambiar
desde el primer ensayo
para aprender a mecerse,
en esa,
su hamaca azul.